Tras reunión nocturna, Gobierno acelera agenda para Ucayali
- lavozucayalinaweb
- 26 ene
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Luego del encuentro del miércoles 21 por la noche en Palacio entre el presidente José Jerí, la congresista Jeny López, el gobernador regional de Ucayali y una delegación ucayalina —en un contexto político marcado por el “Chifagate”— el Ejecutivo activó compromisos para la región: firma de la masificación del gas para ocho regiones el día 30, visita presidencial a Pucallpa antes del paro del 9 y 10, retorno a Purús dentro de 30 días, y una agenda sectorial que se consolidó el 23 con la presencia del MTC en Pucallpa, incluyendo revisión del contrato del Consorcio Pumahuasi y evaluación de funcionarios de Provías Departamental. Se suman el componente Purús con plan de acción y la propuesta de S/ 20 millones para la pista del aeródromo.

En política, una reunión de noche no siempre es un delito, pero casi siempre es un mensaje. La cita del 21 de enero por la noche en Palacio, en medio del vendaval del “Chifagate” que rodeaba al presidente José Jerí, convirtió una gestión regional en un episodio nacionalmente sensible. No tanto por el contenido —proyectos, agenda, pedidos— sino por el momento: un mandatario bajo cuestionamiento recibe delegaciones cuando la credibilidad ya está en juego.
La reunión fue articulada por la congresista Jeny López y asistió el gobernador regional de Ucayali. Por parte de la delegación regional estuvieron Weider Del Aguila Ramirez, Jaime Augusto Liza Ordonez, Marden Teddy Alomia Arellano, Eler Guillermo Romayna Silva y Carlos Enrique Estrella Córdoba, representantes vinculados al frente de defensa y al sector transportes.
En Palacio se expuso una cartera de proyectos y una agenda regional amplia. Pero como suele ocurrir, el foco público no se quedó en los proyectos sino en la escena política. Y allí apareció un detalle que, sin ser central, retrata la improvisación de la gestión: la presencia del gerente municipal de Irazola, Florencio Galarza. Su asistencia generó comentarios en la delegación regional, pues no formaba parte del núcleo representativo del frente de defensa. En Palacio deberían filtrar mejor estos asuntos, aunque en un gobierno que navega crisis sobre crisis, la prolijidad no parece ser prioridad. Lo cierto es que Galarza no hizo uso de la palabra, y su presencia quedó como anécdota más que como incidencia.
Mientras el ruido político se instalaba, la eficacia institucional se movía por otro carril. Dos días después, el 23, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones llegó a Pucallpa y se firmó un acta que aterriza parte de la agenda en compromisos sectoriales. Allí se incluyó la revisión del contrato del Consorcio Pumahuasi, responsable del mantenimiento de la Federico Basadre, y la evaluación de continuidad de funcionarios de Provías Departamental. Esos son temas con impacto concreto en la vida diaria regional y, por lo mismo, fiscalizables.
En paralelo, el Ejecutivo asumió compromisos políticos de mayor alcance: la firma de la masificación del gas para ocho regiones el día 30, la visita presidencial a Pucallpa antes del paro convocado para el 9 y 10, y la agenda específica sobre Purús, que incluye plan de acción y la propuesta de inversión de S/ 20 millones para acondicionar la pista de su aeródromo, con horizonte de operatividad de cinco años.
Todo esto ocurre mientras el paro regional sigue convocado. La historia entra en su fase decisiva: del gesto político a la ejecución técnica. Las fotos ya se tomaron; ahora cuentan los documentos, los contratos revisados, los funcionarios evaluados y las obras que arranquen. En el Perú, la política suele abrir la puerta; la gestión decide si esa puerta conduce a algo real o a otro titular pasajero.








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