Hospital Regional de Pucallpa: cuando por fin todos se sientan a la misma mesa
- LaVozUcayalina

- 18 sept 2025
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Nueve años después de la primera piedra colocada por Ollanta Humala, las autoridades regionales y nacionales firman un cronograma para intentar destrabar la obra que el Ministerio de Salud ha calificado como la más difícil del país. El calendario fija la entrega de la cartera de servicios para el 22 de setiembre, los planos arquitectónicos para el 29 y el expediente de contingencia para el 20 de octubre. El plan incluye la reorganización del tercer piso del pabellón A, donde funcionarán temporalmente la UCI, el banco de sangre y el centro quirúrgico mientras se libera espacio para la culminación del saldo de obra.
Redacción LVU

El último viernes 12, el gobernador Manuel Gambini, la congresista Francis Paredes, el gerente general, la gerenta de Desarrollo Social, el director regional de Salud y el director del hospital se sentaron en la misma mesa junto a la Defensoría, la Contraloría, la Procuraduría, el Ministerio de Salud, PRONIS, SuSalud y la Fiscalía de Prevención del Delito. Todos firmaron un acta que busca, ni más ni menos, fijar un cronograma para la obra más accidentada de la Amazonía.
No se trata de una exageración. El propio Igor Ñaccha, asesor del Ministerio de Salud, calificó al hospital pucallpino como “la obra más difícil de destrabar a nivel nacional”. La frase no es gratuita: se trata de un proyecto que acumula más de S/426 000 000 ejecutados, contratos resueltos, arbitrajes perdidos y años de promesas incumplidas. Una obra que nunca terminó de nacer, aunque parte de sus servicios sigue funcionando a medio pulmón.
La novedad es el cronograma. Por primera vez se ha firmado un calendario que pone fechas concretas: 22 de setiembre para la cartera de servicios, 29 de setiembre para los planos y 20 de octubre para el expediente de contingencia. Y, como si la política no resistiera la tentación del espectáculo, el 31 de octubre se ha reservado para que la congresista Paredes fiscalice si el papel se convirtió en realidad.
Detrás de ese papel, sin embargo, se arrastra una historia desigual. La primera gestión de Manuel Gambini dejó un 66 % de avance en apenas dos años y medio. Luego vino Francisco Pezo, y con él la parálisis: apenas 14 % en casi cuatro años, un contrato resuelto y un arbitraje que obligó al Estado a pagar S/46 000 000 al consorcio Pizzarotti. Desde entonces, el hospital quedó empantanado en una maraña administrativa y legal de la que recién ahora se intenta salir.
Que todos los actores se sienten a la mesa importa. Es una manera de blindar políticamente un compromiso tantas veces postergado. Ya no se trata de un gobernador firmando solo ni de un ministerio mirando de lejos. Ahora hay una constelación de entidades, cada una con su sello y su responsabilidad. Esa es la diferencia respecto a los últimos nueve años de papeles sueltos y promesas rotas.
El plan de contingencia será la primera prueba. Con más de S/4 000 000, se pretende reubicar UCI, quirófanos y banco de sangre en el pabellón A, mientras se libera espacio para que avance el saldo de obra. De cumplirse, a fin de año también deberían desaparecer los restos del antiguo hospital, paso indispensable para que el nuevo contrato de construcción empiece sin excusas.
Claro que nada está ganado. En Ucayali las actas suelen servir más de recuerdo que de guía. Pero esta vez, con tantas instituciones mirando y con el rótulo de “la obra más difícil” estampado por el propio Ministerio de Salud, el hospital más esperado de la Amazonía parece tener por primera vez un horizonte posible. Lo que falta es que las fechas no se queden en el papel y que la mesa de compromisos no se levante antes de tiempo.








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